Fiesta en las barricadas #occupygezi

Una de las cosas que ocurren cuando se dejan preguntas abiertas, es que se intenta buscar respuestas, y a veces aparecen en los sitios menos esperados, en la esquina de una calle, en el muro de una casa, en la cómoda de una habitación.

Respuestas que son parte de debates que no se tienen entorno a mesas, que no están organizados ni preparados, debates que van introduciendo argumentos en cualquier momento, en cualquier lugar.

Uno de los temas más controvertidos en las últimas #revolution, ha sido la defensa de la no-violencia como estrategia de acción, como si de un cerebro colectivo se tratara, las personas tomando las calles han decidido que son no-violentas,  no es una consigna emitida por una figura de liderazgo, no es el producto de infinitos debates colectivos, es simplemente un sentir general, quizá un inmenso cansancio en un mundo que gira entorno a la violencia en el sentido más amplio, desahucios, precariedad, privatización, violaciones, corrupción, falta de libertad, guerras, etc.

Hace poco leí un titular que me llamó la atención, decía “Si en los 60 la lucha armada era lo más revolucionario, hoy lo es la paz” , aparecido en periodismohumano, y curiosamente ese artículo lo han retirado,  es una entrevista a un miembro del ELN, guerrilla colombiana. Creo que en esa frase resumía el cambio de paradigma ante el que nos encontramos. En estos movimientos recientes (#Jan25, #15M, #OWS, #occupygezi, #vemprarua) pese a la existencia de la violencia policial, en todos los casos como movimientos han defendido la no-violencia y sus propuestas no han pasado nunca por la vía armada.

Ese proceso de cambio de paradigma, implica un profundo cambio social, donde los métodos son otros, donde la fuerza está basándose más en los cuidados que en la violencia, en la resistencia para construir que en la destrucción, son nuevas fórmulas para luchar por una sociedad donde vivir en paz y con dignidad.

Cada #revolution va aportando su granito de arena en esta conversación global y colectiva entorno a la cual pensar cuales son esas nuevas fórmulas. Y en lo referente a cómo pensar la violencia, posiblemente sea #occupygezi quien me ha sorprendido más, ya que ha sido unas de las protestas donde ha existido más violencia policial por parte de un Estado, supuestamente democrático,  hasta el punto de dejar al menos, 4 muertos.

Ante el abuso de violencia policial, la gente en #occupygezi decidió usar burlarse de ella, buscó en el humor la fuerza colectiva,  desactivó el miedo y se activó la resistencia.

Hemos visto la violencia policial en muchos vídeos. Las palabras clave que podíamos ver en el minuto a minuto de las protestas eran, gas lacrimógeno, máscaras de gas, chorros de agua, palizas, heridos, barricadas. En el vídeo vemos como los fans de los club de futbol piden ser jaleados frente a la policía, como si estuvieran en el campo de futbol.

El humo era la niebla cotidiana en las calles. Y en mitad de esa niebla asfixiante salen los símbolos como “la mujer de rojo” y “la mujer de negro” que se convierten en iconos de la resistencia.

Illustration woman in red

woman in red

clicks toys with woman in red

 

woman in black 1woman in black 2

El uso del arte y la creatividad que ha acompañado la narración de la violencia policial es increíble, no se ha hecho desde la posición de víctima pasiva que queda anulada, sino desde la posición de la fuerza colectiva. Cada mujer y cada hombre se sienten representados por estas dos mujeres, en rojo y negro.

Pero el arte también se pone en marcha para hacer la resistencia efectiva, para transmitir el conocimiento que se va adquiriendo sobre la marcha, como en el caso de cómo construir máscaras de gas caseras, que van utilizando los manifestantes.

gas mask 1gas mask 1

y en mitad de la tensión entras en una casa y te encuentras donde acaban las bombas de gas

gasbomb flowerpot

Y así poco a poco, una situación que debería ser inaudita, el uso de máscaras de gas, se introduce en el imaginario cotidiano.

gasmask in basketgasmaks in kids school bag

Y en medio de las calles que siguen llenas de gases con componentes químicos  desconocidos, provocando gargantas que se queman, ojos que no paran de llorar, pulmones estresados por respirar humo, cabezas abiertas,  surge  el imaginario de los Festivales de Gas.

Gas festival poster 1gas festival poster 3

Gas festival poster 2

Y en los muros de las calles también aparece el humor en graffitis como este, donde se lee “El gas lacrimógeno está delicioso”

teargas tastes delicious

Y de toda este imaginario, no podían faltar los vehículos especiales de intervención policial,  los TOMA,  que son “personalizados” en esta web . Dando lugar a toda una serie inmensa de posibilidades, quizá para pensar cómo sería verlo en plena acción, ¿os lo podrías imaginar? ;-)

TOMA vehicle 1TOMA vehicle 2

Cuando estar en las barricadas es mejor que estar de fiesta

Generalmente tenemos la idea de las barricadas, como los lugares donde están los chicos más malotes de la zona, esos que no se despeinan mientras revientan un cristal o queman un contenedor, esos que consideran esencial emplear la violencia en un sistema injusto, siendo reconocida como necesaria para la defensa propia, pero digamos que la idea de barricada no está asociada a una zona tranquila y donde ir a pasar un buen rato con los colegas, sino más bien donde mascar la tensión.

Sin embargo en #occupygezi, las barricadas se convierten en un punto de encuentro, los fans de clubs de futbol rivales se unen, y coordinan la construcción de las barricadas, son momentos de autoorganización y colaboración, todos participan, grandes y pequeños, mujeres y hombres.

Anécdota:
Un amigo contaba, cómo el manager del Hotel Divan (que también fue atacado por la policía cuando hacia las veces de enfermería ante los heridos por la violencia policial), pidió a la gente que vigilaba la barricada si podían dejar entrar un taxi para un cliente que tenía que irse, que una vez se hubiese ido, él y los empleados del hotel ayudarían a construirla de nuevo. Tras unos momentos de discusión en la barricada, aceptaron abrirla y una vez el cliente estaba fuera, la barricada fue reconstruida por el personal del Hotel.

Tal vez pensar que es importante la construcción de un imaginario diferente entorno a la violencia policial  sea algo un poco inocente, especialmente de cara a la desarticulación del miedo y la construcción una resistencia que se escape de las lógicas conocidas. Personalmente creo que no sólo ayuda sino que es necesario. La violencia en cualquier formato, es el mejor arma contra la gente, ya sea mediante la represión directa o indirecta. Sus consecuencia inmediata es la creación de miedo, y como muchas veces oímos  “el miedo es libre” y como resultado nos paraliza. El hecho de superarlo, como ha ocurrido de forma colectiva en #occupygezi,  es algo a tener en cuenta.

La clave quizá esté en entender que la defensa de la no-violencia implica un práctica activa y consciente de muchas personas, el 99%,  implica el cortocircuitar las lógicas del sistema, supone establecer otras reglas del juego que no estén predefinidas por otros y abrir espacios de participación colectiva. Posiblemente en el cambio de paradigma en el que nos encontramos, la idea de confrontación está cambiando, no se trata de una medida de fuerza entre dos partes, sino de la construcción de un sentimiento de pertenencia a una comunidad vs al sentimiento de aislamiento. Así los estamos viendo cuando surgen lemas como “no estas sola” o “no tenemos miedo”.

Y dentro de esas nuevas lógicas que se escapan a la confrontación conocida, de esas nuevas reglas del juego que se están definiendo, podemos enmarcar la acción del #standingman en #occupygezi. En un momento de máxima violencia en las calles, de movimiento continuo escapando de, la persecución policial, de las TOMA, de los gases, transportando heridos,  en mitad de extrema tensión, surge una acción basada en permanecer absolutamente quieto, en silencio, en  actitud de reposo pero firme.
Una persona quieta en mitad de una plaza desalojada, rompe la lógica, la gente se suma,   los cuerpos respiran juntos, los cuerpos se relajan, los cuerpos están cerca y acompañan, están juntos, son muchos. La acción se replica por todo el país, y poco después en distintas ciudades del mundo.  Se ha roto el aislamiento y la dispersión, no hay estampida. Se han roto las lógicas de la violencia policial.

y cuando algo toma valor, se comunica, se cuenta, en distintas formas y formatos, carteles, graffitis, posters.

Standing man action 1Standing man action 2, keep calm

Standing man action 3Standing man action 4

En #occupygezi no sólo #standingman ha sido una acción clave de cara a la violencia, sino también la  música ha jugado un papel importante para traer la calma, para recuperarse de la batalla en la calle. Como en el caso del piano de Davide Martello, quien también en mitad de la tensión policial, optó por tocar el piano muchas horas seguidas sin parar. Otro momento donde las lógicas del juego de la violencia policial se rompieron.

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3 respuestas a Fiesta en las barricadas #occupygezi

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