¿Y qué fue de la primavera árabe y el foro social mundial?

El foro social mundial está viejo, es un formato muerto, no sirve, la primavera árabe está marchita, no ha cambiado nada, ni siquiera es una revolución, solo ha servido para darle el poder a los islamistas, para empeorar aún más las cosas: imbécil el que alguna vez tuvo esperanza.

Mi mochila está llena de pensamientos así, que no siempre son míos, pero que igual pesan. El último recuerdo que tengo de un foro es de hace diez años, en el europeo que se celebró en París. Tras varios días de charlas en la que se denunció todo lo denunciable, una compañera de universidad se echó a llorar, literalmente, de impotencia. ¿Y qué podemos hacer?, se preguntaba. Y no recuerdo las respuestas, pero supongo que serían pequeñas. Al año siguiente, recuerdo que fue en Londres, y que no pude ir. Después, casi que me olvidé de que existía, hasta que vi que se celebraba en Túnez, una oportunidad para acercarse a ver lo que pasaba allí.

Foto de Andra Tognina

Tunecina pegando un cartel del foro. Foto de Andrea Tognina

Si no puedo bailar, y contarlo en facebook, no es mi revolución

En la avenida principal, se mezclan cartelones anunciando la nueva tienda de Bershka con vallas de alambres de espino y militares. Es aquí donde se concentraron, y se concentran, las principales protestas. A un lado, la vieja medina, al otro, una plaza, que ahora se llama 14 de enero, día de la revolución, aunque no todo el mundo se haya enterado aún del cambio de nombre. En las paredes, pintadas de “No pasarán” y de A.C.A.B (All Corps Are Bastards).

El tunecino que nos acoge en su casa nos cuenta que vivió la revolución en Londres, pegado al ordenador, que trabajaba vendiendo fondos de inversiones y que, en cuanto pudo, volvió a su país, esperanzado por los nuevos tiempos. Ahora trabaja vendiendo sabores a distintas marcas de alimentos, pero sueña con emprender un negocio de alta tecnología. Cree que una de las razones por las que prendió aquí la revolución es por el alto porcentaje de gente educada, gracias a que la universidad es pública. También cree que en las próximas elecciones podría ganar el frente laico. Si ganasen los islamistas, se volvería a ir de aquí.

Es sábado por la noche y nos lleva a un pub de dos plantas en frente del mar. Pinchan música tecnoafricana y la gente se desata. Los hay modernísimos con gafas enormes, parejas gays y lesbianas, pijos y alternativos. Como Malasaña, Latina, Chueca y Lavapies, todo junto.

“Este sitio es posible gracias a la revolución; si los islamistas se hicieran más fuerte, este sería el primer primer sitio que intentarían cerrar, aquí se concentra todo lo que más odian”, nos explica nuestro amigo tunecino. Y también que no tienen problema con los militares, pero que odian a los policías, ya que estuvieron apoyando el regimen hasta el final. Cuando este cayó, la ciudad estuvo dos semanas sin policía, y los ciudadanos, de repente, asumieron la responsabilidad de mantener el orden: “amigos que estuvieron aquí me contaban que de pronto parecíamos suecos, que la gente guardaba bien ordenados las colas, que incluso sacaban poco dinero de los cajeros para no dejar al siguiente sin efectivo; después, todo volvió a la normalidad”. Y nos advirtió sobre la importancia aquí de las redes sociales: “Tanto políticos como empresas tienen su página en facebook. La gente debate y contesta directamente a los políticos allí, en el mismo momento que hacen una declaración o apoyan una ley. Es una experiencia política única.”

La última vez que le vimos, llevaba traje y se iba a reunir con un cliente importante. Nos dijo que vendría, pero al final nunca se acercó al foro.

Sadam Hussein, Jesucristo, Attac y Gilberto Gil

El pistoletazo de salida del foro es una gran manifestación, un festín de banderas y reivindicaciones: las mujeres de Ciudad Juárez, la Vía Campesina, Attac, un sindicato independentista catalán, un grupo grande con la bandera irakí y otro pequeño con un cuadro de Sadam Hussein, asociaciones y sindicatos tunecinos de todo tipo, muchos con fotos de Chokri, el líder de la oposición tunecino asesinado hace dos meses, etc, etc, etc.

Poco antes, se había hecho un corrillo en torno a una mujer que llevaba un mensaje un tanto críptico: “Los musulmanes esperamos que Jesús cambie el mundo”. Al parecer, es una islamista que está en contra del foro. “Es solo una”, nos dice un tunecino, “los demás os damos la bienvenida”.

Marcha de apertura del foro. Vídeo de focuspullervideo

Hay un grupo que nos llama la atención. Llevan grandes fotos de personas que desaparecieron al intentar cruzar una frontera. Una amiga comenta: “En Europa, la noticia se acaba con los naufragios, pero aquí sigue, las historias de las familias siguen”.

También hay una columna de anarquistas tunecinos que recorre la manifestación en sentido contrario: se niegan a hacer el mismo recorrido que se hacía en la época del dictador Ben Alí.

Los organizadores hacen un cordón para separar la manifestación de otro grupo que llevan fotos y cuadros de mártires, alguno incluso va en silla de ruedas. Nos cuentan que se llaman a sí mismos “liga de la protección de la revolución”, y que son problemáticos, a veces bastante violentos, por eso prefieren separarlos de la manifestación.

A la cabecera, otro grupo a favor de Palestina. Un tunecino nos dice que es un grupo del gobierno islamista, que con la excusa del apoyo a Palestina, se ha colado en la cabecera de la protesta. Qué complejo Túnez.

Todo termina con un concierto de Gilberto Gil, en el que canta el “Imagine” de John Lennon, empezando bien fuerte con un “Imagine no heaven” (Imagina que no hay cielo), todo un mensaje para los islamistas.

¿Qué pensáis de las tunecinas?

Cuando estamos cenando, una chica tunecina se acerca a mis amigos y les pregunta ¿qué pensáis de las mujeres tunecinas?  Recalca que aquí hay mujeres doctoras, maestras… y que a veces es difícil transmitir eso fuera. Tiene miedo a que eso cambie con los islamistas. Y confiesa otro miedo: “somos gente pacífica, no queremos que aquí pase una guerra, como en Libia”.

Del sur, donde empezó todo

Nos alojamos es un campus universitario con jóvenes tunecinos de la asociación de licenciados en paro. Son de una ciudad del sur, donde empezó la revolución. Ellos estuvieron en primera línea. Por la noche, sacan guitarras y tambores, y tocan y cantan y bailan canciones inglesas, tunecinas, italianas, hasta las 3 o 4 de la madrugada. Pocas horas después, se van al foro a ayudar a la organización.

Uno de ellos es licenciado en informática y nos dice que, ahora, hay que salir todos los días a la calle para resistir e intentar evitar otra dictadura, que ve muy próxima. Un día le preguntamos si tiene esperanza en el futuro y nos contesta “no, pero seguimos en el camino”. Otro día se declara más optimista: “Tardaremos 1, 2, 3, 4 años, pero ganaremos”.

Una noche, uno de ellos lee una frase en el Corán que le hace temblar, caerse al suelo, entrar en una especie de éxtasis, mientras otros le acompañan con cánticos y tambores. El joven licenciado nos dice que es una especie de juego, pero que sí, que ellos se creen que han caído en trance. Lo cuenta con toda naturalidad.

Dos años después de la primavera árabe, doce del primer foro social

¿Qué charla elegimos?: “Socialismo útopico en Etiopía” en el aula E1, “el futuro de las mujeres minusválidas de Túnez” en el M12, “dos años después de la revoluciones árabes” en la zona D Aula F, “del Foro Social a Occupy: ¿un altermundialismo 3.0?” en el B7…

Unos egipcios explican que “la revolución no ha cambiado el régimen, pero ha cambiado a la gente”, que “el islam no es el problema, pero que tampoco es la solución”, que “los islamistas aplican las mismas recetas del FMI” y que “hay un alto riesgo de fascismo por la alianza de islamistas y el ejército”. Una tunecina coge la palabra y cuenta una anécdota: “antes de la revolución, los jóvenes tenían que pintar los graffittis revolucionarios de noche y la policía los borraba de día; ahora, se pintan a plena luz del día, y son los policías los que tienen que borrarlos de noche”. Un conferenciante inglés dice que no está de acuerdo con nadie, que como anarquista liberal, no le queda más remedio que apoyar a los islamistas. Todos le miran raro.

¿Y el foro?, ¿continuará?, ¿se abrirá a los nuevos movimientos sociales? Un indio plantea cómo cambiar su consejo organizador, que al parecer no es muy transparente, y dice que más que invitar a estos nuevos movimientos, hay que convertir el foro en un espacio lo suficientemente amigable para que ellos quieran venir.

Póster de #GlobalSquare

Póster de #GlobalSquare

Dentro del campus, gentes de Occupy y 15M han improvisado una plaza de #GlobalSquare con asambleas donde se debate la relación entre partidos políticos, sindicatos y movimientos sociales. Dos sindicalistas de Canadá, una diputada de Sudáfrica, tres tunecinas de una asociación de estudiantes y activistas ingleses, italianos y españoles intercambian sus impresiones, sin mesa alta de conferenciantes, con streaming, al aire libre. Hay quien le gustaría que el foro tuviese un elemento político más definido. Otros lo prefieren más abierto: “si no, corre el riesgo de que desaparezca, y es lo único que tenemos, el único espacio global donde todos podemos reunirnosy hablar”.

Más allá de la conferencias, a veces ocurre lo más interesante: protestas de todo tipo, árabes bailando canciones revolucionarias, conciertos de hip hop y blues, y hasta un pase de modelos de chicas con velo, pero con un toque muy moderno.

Llama la atención encontrar ahí plantado un stand de la USAID, la agencia de cooperación internacional estadounidense. Llama la atención porque es la única agencia de este tipo aquí, y porque la acusan de servir a los intereses de EE.UU en los países donde trabaja. Una amiga se escandaliza “¿pero qué hace aquí? yo la quemaría”. Un pequeño grupo va el último día y los expulsa a gritos, les dice que no cumplen los principios básicos del Foro, incluso quema algunos de sus carteles. La USAID se va.

Se cierra el paréntesis, se abre la represión

Asambleas de convergencia, como una que reúne distintos movimientos sociales, van cerrando el foro. El ambiente es increíble, unas 1.500 personas que no dejan de enlazar cánticos en diferentes idiomas. Cuando al fin se consiga que lean el comunicado, y justo en el momento en el que nombran la autodeterminación de los pueblos, un grupo con banderas marroquíes se sube a la tarima, se enfrenta a los saharuis, más gente se sube para separar, el resto se encarama también en sus mesas: irrumpe el caos, solo roto por algún cántico como “el pueblo unido jamás será vencido”. La asamblea se da por terminada.

Al día siguiente, concluida la protesta a favor de Palestina con la que se cierra oficialmente el foro, uno de los bares del centro se llena de foreros internacionales y tunecinos. El intercambio de últimas palabras, emails y abrazos es frenético. Esa misma noche, la policía arresta a Fathi Chamki, dirigente del Frente Popular y unos de los organizadores del evento. Horas después le liberan. Mal presagio: se acaba el foro, vuelve la represión.

Pintada en las calles de Túnez.. Foto de Simba Russeau

Pintada en las calles de Túnez.. Foto de Simba Russeau

Si embargo, quiero creer que ese paréntesis no se va a cerrar del todo, que ahora tenemos más lazos con ellos, que las noticias de Túnez ya no serán unas más entre otras, que ya se han hecho carne para nosotros.

Uno de nuestros nuevos amigos tunecinos nos escribe unos días después en Facebook: “Os echo de menos. La semana pasada, Túnez tenía otro sabor”.

Más información:

¿Qué cambió en Túnez después de la revolución?

Balance de esta edición del foro con Eric Toussaint, coordinador del Comité para la Anulación de la Deuda del Tercer Mundo (CADTM)

El Foro Social Mundial frente al espejo de las redes

Reflexiones sobre la situación del proceso de los foros sociales

La dictadura de la deuda oprime a Túnez tras la revolución

Tunisia and Egypt need the Arab revolutions to spread 

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4 respuestas a ¿Y qué fue de la primavera árabe y el foro social mundial?

  1. ¿Puedes aportar mas informacion?, ha sido maravilloso encontrar mas datos sobre este tema.

    Saludos

  2. Pingback: #GlobalSquare reports from the World Social Forum 2013 | OccuWorld

  3. Pingback: #GlobalSquare reports from the World Social Forum 2013 | 15M Barcelona Internacional

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