Nueva ola de protestas en Marruecos

– Hoy hay manifestación a las 6, en el semáforo de la calle que va a Correos.
– ¿Por qué allí y no en la plaza?
– Porque es allí donde vive la gente

El dueño del hostal de Sidi Ifni que me informa de esto, me dice también que cada vez son más frecuentes las protestas, y que a veces pasa algo y a veces no. Y luego se echa a reir. Él siempre se está riendo.

Me paso por allí a las 5:30. Nadie. A las 5:40. Nadie. A las 5:45 voy a echar un vistazo un poco más lejos. Veo a unas mujeres andar un poco más deprisa de lo normal y a unos jóvenes un poco detrás de ellas. Les sigo. No van al semáforo, sino más arriba. Se plantan entre la carretera y la acera. Un coche de la policía pasa por allí, se para y les grita algo, supongo que les está advirtiendo. Después se va.

Parece que no va a pasar nada. Pero de pronto una mujer saca de debajo del vestido una foto grandísima de un chico (encarcelado). Empieza a cantar y los demás le siguen. Entonces aparece un hombre de la nada y va repartiendo carteles que tenía escondidos en una bolsa. Otro saca un megáfono .

Esto se anima. Somos 30. Hay curiosos que se acercan. Algunos también cantan, pero rechazan los carteles. Uno más saca un móvil y empieza a grabarlo. Me gustaría sacar alguna foto, pero no sé si les hará gracia. Otros dos curiosos empiezan a grabar con su móvil. Me decido, saco el mío. Para hacerles bien la foto me planto en medio de la carretera. Les estoy viendo a través de la pantalla, la mayoría a cara descubierta, una con velo y gafas oscuras, cuando veo que empiezan a guardarlo todo, que salen corriendo, todo esto en un segundo. Me doy la vuelta y veo a la furgoneta de la policía directa hacia nosotros, ya está aquí, a dos metros de mí, abren la puerta.

¿Sabéis para qué sirve el miedo? Sirve para que uno se eche a correr mucho antes de haberlo pensado. No miro atrás. Solo corro. Veo cómo unos chavales empiezan a tirarles piedras. Yo sigo corriendo. Veo cómo se van abriendo puertas para refugiar a las mujeres que corren. Me voy quedando solo. Cuando llego a una de las calles principales, veo como algunos, que corrían conmigo, empiezan a guardarse los carteles debajo del jersey, se quitan o se ponen un gorro, se camuflan entre la gente. De repente, pareciera que esta tarde no haya pasado nada

Yo hago lo mismo, me quito la chaqueta, las gafas… Me doy cuenta que es absurdo. Soy el único guiri.

No hay quien me camufle.

Sigo andando.

Creo que todo ha terminado. Un chico me cuenta que hay manifestaciones en todo Marruecos:

– Se acaba de triplicar el precio de la bombona de gas. Somos pobres, no podemos pagarlo. Muchos aquí sobrevivimos porque podemos pescar algo de vez en cuando. Yo tengo 36 años. ¿Cuándo voy a poder hacerme un futuro?

Una hora después, veo un montón de coches de policía. Una ambulancia que va y que viene. Más jóvenes tirando piedras. No lo veo, pero me cuentan, que la policía también ha empezado a lanzar piedras. Ya no estoy tan en primera línea. Hoy no quiero conocer una cárcel marroquí.

Me entero que hay varios arrestos y no sé cuantos heridos. Que había gente que quería quedarse a dormir la noche en la calle como protesta, pero que la policía les ha disuelto rápido.

Nadie cree que pueda pasar aquí lo de Egipto. O al menos, eso dicen. Pero cada vez hay más huelgas, más manifestaciones. Las más importantes coincidieron con la primavera árabe. El llamado movimiento 20 de febrero surgió entonces. El rey se temió lo peor, cambió la Constitución y tomó algunas medidas para contentar a la población. Desde entonces siguen las movilizaciones, pero de forma intermitente. Un hombre me dice que aquel 20 de febrero cometieron un gran error. La policía les prohibió continuar su gran manifestación a partir de una hora, y estos aceptaron, y no convocaron la siguiente hasta una semana después. Según él, tenían que haber desobedecido, como en Egipto, como en España.

En todo caso, parece que está empezando ahora un nuevo ciclo de movilizaciones. Y quizás en Marruecos no tomen la vía de Egipto. Pero habrá que estar muy atentos a la vía marroquí.

Artículo sobre las protestas de este fin de semana en Marruecos (en francés)

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3 respuestas a Nueva ola de protestas en Marruecos

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