Algo habrán hecho…

Te cuento los dos encuentros que tuve anoche con policías el día en que la prima de riesgo alcanzó los 500 puntos.

El primero sucede en la calle Alcalá. Unas 600 personas caminamos hacia la sede del Banco de España propagando el ruido de las cacerolas desde Sol. “El 99% no cabe en la plaza”. Una barrera de antidisturbios bloqueaba el paso. cinco minutos después nos damos la vuelta y nos encontramos otro despliegue de lecheras y actionmans para impedir el regreso a la Puerta del Sol. Mientras construyen la doble barrera policial. lechera/lechero/lechera/lechero/… me toca decidir si me quedo dentro a engrosar el grupo o doy dos pasos más para quedar fuera del “kettling”. No me apetece recibir multas porque soy de los que las paga. Al menos las de aparcamiento las pago por no tramitar recursos. No puedo con la burocracia. Salgo del cerco justo antes de que se cierre.

Dentro sucedió esto: http://bambuser.com/v/2651156 y al otro lado del corralito policial se va conformando el rescate ciudadano. Llamadas, whatsapps, sms y muchos tweets, y entre dos y tres centenas nos agrupamos frente a la empalizada láctea. Twiteo “Ahora o nunca #rescateciudadano en la #cacerolada500“. Dentro: cacerolada, asamblea, el consenso de no identificarse, los contactos de los abogados de la Comisión Legal de Sol, etc. Fuera: “No estais solas”, “Esto es un corralito” y un par de millares de voces https://twitter.com/#!/patrihorrillo/status/202847529468043265/photo/1
Desde delegación de gobierno acaban desistiendo, deponen su intención de identificar y sancionar a cada uno de los encerrados. Se desata la euforia. Muy bien, volvemos a sentir para que sirven las redes que hemos creado y muchas cosas más. Tantas reflexiones posibles. Esta es una de esas veces en las que el alivio se parece tanto al placer que hay que celebrarlo y pensarlo. Llevamos un año sin parar de practicar sendas acciones.

Alrededor de tres horas más tarde vuelvo a pasar por las calles aledañas a Sol y esta vez me encuentro con una banda de música callejera, no exactamente un pasacalles, un trombón, una trompeta, algo de percusión y no sé qué más. Tocan “When The Saints Go Marching In” y recogen dinero con una gorra. La calle es Espoz y Mina. Un Smart tiene que retroceder marcha atrás porque no puede atravesar el grupo de jóvenes que cantan y bailan, aparentemente estadounidense en su mayoría. La escena no me produce alegría. Están divirtiéndose pero no puedo empalizar su alegría. Dos días antes, por esa misma calle caminábamos atemorizados, si nos hubieran visto los antidisturbios habríamos tenido que disimular, se nos notaba a la legua que somos de esos que se quedan hablando por las plazas la víspera de San Isidro en vez de emborracharse como debe ser, el mejor disfraz habría consistido en mear junto a los coches y gritar cualquier obscenidad. Hay algo doloroso en el contraste.

Pero sólo es un montón de gente bailando en la calle. Me empieza a parecer agradable, me alegro de que nadie les ague la “party, party!” (lo repiten mucho mientras bailan). Parece que era la última canción. Llevo un tablet en la mochila lo saco y me pongo a registrarlo en video.

Aparecen dos coches de policía al fondo de la calle y aceleran para disolver el grupo de gente.(vídeo)

Uno me mete un empujón al pasar y el siguiente se para y me obliga a detener la grabación. Obedezco. Me pide que “haga el favor de borrar el archivo”. Desobedezco. ¿Por qué hago esto si la burocracia me sigue pareciendo insufrible? ¿Qué gano? Bastante menos que antes ¿no? Si el video no tiene ningún valor. No hay mucho en juego. Me pide la identificación, anota los datos y dice “será propuesto para sanción”. Me mueven de sitio, me registran muy a fondo. Había gente grabando con el móvil y alguna cámara de video ¿por qué a mi? No lo sé, es verdad que ni bailaba ni decía party pero ya nadie lo hacía cuando llegaron. “En Estados Unidos te habrían roto el cacharro”, su compañera añade “Y la cara”. Dudo que hayan estado allí, y se lo hago saber. “No sabes con quien hablas” Ah, pues ahora que lo dice debería identificarse él también… mejor eso me lo trago. Siga protegiendo al mundo de gente como yo. Si me llego a tragar eso también luego se me hace bola.

Esta entrada fue publicada en Uncategorized. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s